Alpinismo
El 8 de agosto de 1786 fue cuando el Dr. Michel Gabriel Pacard y el cristallier (buscador de minerales) Jacque Balmat pisaron el pico de 4.807 metros del Monte Bianco. El histórico ascenso representó el principio de ese fenómeno cultural y deportivo de “ir por los montes” que toma el nombre de alpinismo, promovido por la burguesía europea y que se concretó con la ayuda insustituible de hábiles acompañadores locales, los guías alpinos.
El alpinismo se practica hoy en día en todos lo relieves montañosos del mundo y consiste en alcanzar un pico yendo a lo largo de sus vertientes, siguiendo un itinerario que puede presentar dificultades más o menos peligrosas en la roca o en el hielo.
Piamonte representa un punto de referencia para practicar esta disciplina por la presencia de auténticas joyas de roca y hielo como los blancos glaciares del Monte Rosa, las salvajes vertientes del Gran Paradiso, o también las escarpadas laderas del solitario Monviso. En este universo vertical, cada piedra y cada lengua de hielo conservan la memoria de un pasado importante que espera ser descubierto.



