Básquet
Las aventuras del baloncesto piamontés se parecen un poco a las historias melancólicas de algunas películas típicas de Italia, con un final feliz que llega después del sufrimiento y el dolor y que, en el deporte en particular, es intensamente vivido tanto por los atletas como por los admiradores. Ahora, en la serie A, destacan equipos como Lauretana Biella, que vive del apoyo afectivo y del cariño del público exultado dentro de un edificio repleto de una afición entregada o Cimberio Novara, que ha ascendido al campeonato Legadue después de veinte años; pero en el baloncesto de cinco estrellas ya no destaca más el equipo Auxilium Torino. Estuvo espléndido en los años 60 y se llenó de prestigio gracias a la medalla de oro conseguida en los Campeonatos Europeos de Nantes, donde jugaron tres turineses que son Caglieris, Sacchetti e Vecchiato; más tarde, retrocedió a la liga B Eccellenza, después de 23 años de estar en la serie A, se precipitó en la C y después consiguió subir una vez más a la B, donde milita hoy en día. Para mantener alta la popularidad y la fascinación que ejerce este deporte se utilizan estrategias como el tener muchos equipos femeninos (como el Pallacanestro Torino y el Caffè Giuliano Ivrea, por ejemplo), numerosas iniciativas de minibásquet promovidas en las escuelas y la medalla de plata que consiguió en las Olimpiadas de Atenas 2004 el oriundo de Asti Luca Garri.




